Croissant au beurre
Mantequilla francesa AOP, 27 capas, 72 horas de fermentación. La madeleine de Proust en versión laminada.
Horneamos cada mañana en Santa Cruz. Hogazas largas de fermentación, croissants laminados a mano y la bollería que se merece un café como Dios manda.
Negrín nació con una idea sencilla: hacer pan que sepa a pan y bollería que recuerde a una boulangerie de barrio. Sin atajos, sin etiquetas largas, sin prisa. Solo harina, agua, sal, mantequilla y tiempo.
Cada hogaza fermenta entre 18 y 24 horas con masa madre de cultivo propio. Cada croissant se lamina capa a capa con mantequilla AOP de la Charente y descansa toda la noche antes de pasar por el horno.
Lo que sale a la vitrina cambia cada día. Si tarda más en hacerse, se tarda. La calidad no se acelera.
Harinas de molino, mantequilla francesa AOP, sal de mar, levadura natural y huevos camperos. Si no entra en una receta de toda la vida, no entra.
Entre 18 y 72 horas según la pieza. Es el tiempo el que da sabor, miga y digestibilidad — no los aditivos.
Laminado, formado y rematado a mano. Cada croissant pasa por cinco pares de manos antes de salir a la vitrina.
Horneamos varias veces al día. Lo que ves en el escaparate al mediodía no es lo mismo que viste al abrir.
Un buen pan es la prueba más sencilla de que alguien madrugó por ti.— Filosofía de la casa
A dos pasos de la plaza, en pleno corazón de Santa Cruz. Si te pillamos horneando, te toca croissant calentito.